Llueven vértices y se amplían escalas. Andan tejiendo telarañas, buscando amaneceres y perdiendo embalajes en cada mudanza. Casi del mismo modo, como (yo), busco acomodo en tus relatos nocturnos.
Baila la sal blanca en la bruma, se esconden los ruidos al verme. Acompaña a tus ansias vacías, desnudas de carne saciada, la sed de tu cuerpo (rojo) caliente.
Eres aire frío de madrugada en verano, cuando me acaricias la espalda, despacio, en la distancia, con tu cabeza apoyada en la almohada.
Suspiro por tenerte enredada el verde brillando, ocultando las ganas templadas, de sabor oscuro salado, detrás de tu mirada.
Se me queda entre los dedos, los labios, un suspiro. Reconoce su destino, aparece calmado. Solo el aire me dice a veces, cuando no escucho nada ni a nadie, de donde proviene.
Leer tu cuerpo por la mañana aun “no” despierto, la locura del roce me conduce curva y monte, valle y quebrada, aroma evaporándose que pillo al vuelo erguido.
Supura colmado vibrando en sordo elemento el liquido feliz, borracho de sentimiento. Todo huele despacio y de nuevo tus labios me administran cordura.
Dos o tres tonterías de estas, me devuelven a mi estado natural cada día.
Es un deseo supongo, y creo que de ambos, me ha gustado la canción y me ha contagiado fuerza y una alegria espectante, esperanzada, son uruguayos, espero que te gusten, no les conocia pero gracias a el "sexto hombre digital" ahora si.
Va a escampar
Hoy asume lo que venga, sea para bien, o todo mal. Y aunque pierda lo que tenga, se va a morder para aguantar. Hoy que claro ve las cosas, que ayer no vio, ni va a exigir. Sobre su pena se posa, quiere entender para seguir. Llega la batalla y contra él estalla, algún día va a escampar. Y como sale de esta, quiere la respuesta, sabe que no es escapar. Hoy que raro que lo miran, se pone en pie y quiere hablar. Y a su boca se le olvida, lo que una vez quiso explicar. Su paciencia va a montar, todo un circo para verlo desfilar. Al dolor que supo ser, y al que ahora ya no quiere ver volver. Se refugia en un farol y entre dos flores que siempre apuntan al sol. Así cruza su pared, me sonríe y rompe con su propia red. Hoy se siente satisfecho, aunque aquel rol, no exista más. Para vida con su pecho y su canción vuelve a sonar. Hoy recibe los aplausos, supo ser sal, y también miel. Y conecta con sus pasos, que resbalar no cae bien. Termino su guerra, los pies en la tierra y su mano a un corazón. Su pensar tranquilo, su pena un olvido y su alma una pasión. Hoy asume lo que venga, sea para bien, o todo mal. Y aunque pierda lo que tenga, se va a morder para aguantar. Su paciencia va a montar, todo un circo para verlo desfilar. Al dolor que supo ser, y al que ahora ya no quiere ver volver. Se refugia en un farol y entre dos flores que siempre apuntan al sol. Así cruza su pared me sonríe y rompe con su propia red.
Cariño esta canción de Antonio Vega no te la dedico porque se haya muerto hace poco, ni porque la cante con Enrique Urquíjo, ni porque así puedes ver que, aunque no sea una canción conocida, algo de poeta si tenia, te la dedico porque me gusta mucho y porque hay que recoger la habitación.
Desordenada habitación
Despierta ya, mira que luz, nada envidia el norte al sur. Recuérdame que lo de ayer, no se olvida sin querer. Éramos uno y uno y luego dos, mas cerca cada vez de un sueño sin adiós. Desordenada habitación. Son tu calor, hacerte el amor, mis miedos y pasión. Tanto soñar, con esa flor mezcla de sol y temporal. El doble filo de un amor real, actores sin guión, un mundo teatral, función sin hora de empezar. Deja el frío y entra en calor, y lo oscuro deje paso al color. No me canso nunca de hablar, porque vivo en el silencio mas total. Diez años antes era igual, éramos uno y uno y luego dos, mas cerca cada vez de un sueño sin adiós. Desordenada habitación. Hay algo mas, recuérdame que hay que ordenar la habitación.
He tratado de ser justo, con quien me tiende miradas. He invertido en la balanza del desprecio y del dolor, han puesto precio a los enigmas, que te cuento tras las barras para defender el sol. He paseado en horas muertas, por las calles de tus caderas sin que me viera el amor. Todos los caminos llevan a Roma, pero pasan por tu casa. Todos los colores suenan a broma, pero no me da la gana, de ser el que me pierde la cabeza, de dormir en portales de madera, de hacer caso al deseo imposible, de tener mi cuerpo en tu cielo y los pies en la tierra, los pies en la tierra. Prefiero un beso de muerte, o una mirada en la vena a un estado de cuerpo presente y carita de pena. Tengo huellas en los ojos, de algún país vecino. Me he inventado una noria, por quitarme gravedad. He matado algunas moscas, para sentirme asesino, no por ganas de matar. He arrancado de dos flores dos pistilos que sin nombre, han querido cohabitar. Todos los caminos llevan a Roma, pero pasan por tu boca. Las medias naranjas tienen su historia pero no se exprimen solas. En la génesis de la tristeza, no hay corazón ni condena, que si estás, me vale cualquiera, y sino me fumo cual cristo una cruz de madera, una cruz de madera. Prefiero un beso de muerte, o una mirada en la vena a un estado de cuerpo presente y carita de pena. De ser el que pierde la cabeza, de dormir en portales de madera. De hacer caso al deseo imposible de tener mi cuerpo en tu cielo y los pies en la tierra, los pies en la tierra.
perdón, uno porque esta mañana el blooger no me dejo terminar de poner todo, la canción es de Carlos Chaouen que me tiene muy impresionado ultimamente.